¿Necesitamos esto para Mendoza?

Impactantes imágenes de los desechos de una minera en Chile.

RANCAGUA, Chile.- Son la otra cara de la minería. Centenares de embalses o depósitos con la tierra que se desecha de la extracción del cobre, el principal producto de exportación de Chile, jalonan el territorio como testigos mudos de la acción del hombre en la naturaleza.

Son la otra cara de la minería: centenares de embalses o depósitos con la tierra que se desecha de la extracción del cobre Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti

Basta volar en avión por el norte o el centro del país para divisar estas represas gigantescas de colores brillantes o aguas azuladas y verdosas alrededor de las ciudades de Coquimbo, Antofagasta, Atacama -en el árido desierto homónimo- y en la región metropolitana, que alberga dos de los más grandes vertederos.

NO DIGAN DESPUES QUE NO LO SABIAN

Las palabras huelgan, esto sucede ahora en el vecino país trasandino. Sería importante que nos preguntáramos: ¿Mendoza necesita esto? ¿Los mendocinos seguiremos siendo “contemplativos” ante los intentos sectoriales para que se modifique la ley 7722 y esta minería empiece en la provincia?  Dicha Ley prohíbe este sistema extractivo. No prohíbe la minería como se pretende hacer creer a la población.
Hay un agravante, al que pareciera no se le está dando la importancia que se debiera por el serio problema (se agudizará) que genera y es la de una crisis hídrica sin precedentes que tiende a seguir profundizándose.
Mendoza no necesita la destrucción de sus acuíferos para crecer.
Quien sostiene que haciéndose con controles no hay problemas miente o es ignorante del sistema.  Esta es la evidencia contundente que la minería metalífera a cielo abierto es incontrolable y los daños que genera no se compensan de ninguna forma como tampoco se puede volver atrás la contaminación de un río o secar el agua subterránea como está sucediendo en Chile donde ya se ha comenzado a desalinizar agua de mar para uso humano.
Mendoza no tiene mar solo sus ríos y acuíferos naturales que indudablemente valen mucho más que el oro.
Dejo latente algunas apreciaciones que tienen fundamento real:
¿Quién hará turismo en un sitio donde a menos de 60 km (en algunos casos menos) se producen explosiones mineras?
¿Desconocen quienes quieren modificar la 7722 que uno de los mayores problemas es la enorme cantidad de polvillo micro-particulado que se desplaza a la velocidad del viento contaminando toda la cadena trófica?
¿Sabrán que todo el cordón cordillerano mendocino y su cuenca tienen afloraciones de uranio en mayor o menor medida y que las explosiones a cielo abierto dispersarán dicho metal con la peligrosidad de sus mutaciones para los seres humanos?
Sería muy importante, que antes de cometer el soberbio disparate de modificar la Ley que protege el Agua de Mendoza, que los señores legisladores fuesen hasta Jáchal (San Juan) y/o Bajo de la Alumbrera (Catamarca)y hablen con la gente de esos pueblos, no con los técnicos de las mineras,  y se darán cuenta del desastre que se ha cometido en esas pequeñas villas. Un daño ambiental  de esa magnitud aquí en Mendoza sería la hecatombe para cientos de miles de personas.

Los recientes desastres medioambientales y humanos causados en Brasil por la rotura de dos represas de la minera Vale han activado las alarmas en Chile, que produce cerca de un tercio del cobre mundial.

«No es que no pueda ocurrir pero es muy difícil, porque a diferencia de Brasil somos un país muy sísmico y las medidas adoptadas a partir de 1965 hacen que la parte húmeda del tranque no esté en la cortina (muro de contención) sino en la parte trasera», explica a la AFP el ministro de Minería, Baldo Prokurica, quien recuerda que el último gran accidente de un relave en Chile fue en 1965, tras un sismo de 7,4, y dejó más de 300 muertos.

Vista aérea de una presa de relaves, que se utiliza para almacenar subproductos de operaciones mineras, en este caso de la extracción de cobre, de la empresa minera Minera Valle Central, en Rancagua, Chile Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti

Ahora estos depósitos o «pasivos mineros» se construyen con las mismas regulaciones antisísmicas que los edificios, afirma el profesor de minería de la Universidad Católica Gustavo Lagos.

Chile tiene 740 depósitos de relaves, según el Servicio Nacional de Geología y Minería. De estos, 469 están inactivos y 170 abandonados.

Esta fina tierra blanquecina y viscosa cuando se humedece se acumula en quebradas, zonas cordilleranas, lechos de ríos o embalses Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti

Por cada tonelada de mineral se generan unas 30 toneladas de residuos. Con 1,5 millones de toneladas de relaves diarios, Chile es también el líder mundial de desechos mineros. Cada vez más alejados de las minas, estos residuos se trasladan mediante canalizaciones arrastrados por agua a fuerte presión.

Los residuos se trasladan por canalizaciones arrastrados por el agua a muy alta presión Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti

Sin legislación que regule el cierre de los tranques, el gobierno trabaja en mejorar su seguridad con la instalación de un sistema de monitoreo como el de los volcanes activos y ha empezado a vincular los nuevos permisos con la adopción de vertederos abandonados para su tratamiento.

Las autoridades barajan el traslado de viejos depósitos a zonas más seguras, la instalación de plantas solares en su superficie o cubrirlos con materia orgánica para reforestarlos e impermeabilizarlos.“Es innegable que a las empresas no les interesa el medio ambiente, solo están tras la riqueza de la extracción mineral a cualquier coste. No hace mucho tiempo ante un temporal de tormentas se rompió un tranque de relaves cercano a Antofagasta y su contenido cruzó la autopista y terminó en el mar dejando una mancha  que se veía desde el aire y más aún desde la ruta”

Vista aérea de una presa de relaves, que se utiliza para almacenar subproductos de operaciones mineras, en este caso de la extracción de cobre, de la empresa minera Minera Valle Central, en Rancagua, Chile Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti

Otras empresas, como la minera Valle Central, se dedica a recuperar el cobre y el molibdeno que contienen los residuos de la minera El Teniente, de la cuprífera estatal Codelco, y de paso da trabajo a 700 familias de la región. «Le damos valor económico al descarte. Es como un reciclaje», dice su gerente general, Cristian Cáceres, aunque eso no resuelve el problema del vertedero. La idea es que la innovación tecnológica facilite una «minería sin relaves», aboga el ministro.

“Intertanto la contaminación ambiental está y es una amenaza real y latente para los acuíferos”

Las gigantescas represas de colores brillantes o aguas azuladas y verdosas alrededor de las ciudades de Coquimbo, Antofagasta, Atacama -en el árido desierto homónimo- y en la región metropolitana, que alberga dos de los más grandes vertederos Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti
Sin legislación que regule el cierre de los tranques, el gobierno trabaja en mejorar su seguridad con la instalación de un sistema de monitoreo como el de los volcanes activos y ha empezado a vincular los nuevos permisos con la adopción de vertederos abandonados para su tratamiento Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti
Las autoridades barajan el traslado de viejos depósitos a zonas más seguras, la instalación de plantas solares en su superficie o cubrirlos con materia orgánica para reforestarlos e impermeabilizarlos Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti
Sobre una superficie de 17.000 hectáreas sobre el lecho del río Pupío y un muro de contención de más de 200 metros de altura Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti
Chile tiene 740 depósitos de relaves, según el Servicio Nacional de Geología y Minería. De estos, 469 están inactivos y 170 abandonados. Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti
Por cada tonelada de mineral se generan unas 30 toneladas de residuos. Con 1,5 millones de toneladas de relaves diarios, Chile es también el líder mundial de desechos mineros  – Crédito: Martín Bernetti
Los ambientalistas recelan de los productos químicos o reactivos utilizados para separar el metal que contiene esta tierra para la salud humana y medioambiental. En particular los relaves de oro, con gran contenido de metales pesados Fuente: AFP – Crédito: Martín Bernetti
Son fuente de contaminación de las aguas y las napas subterráneas y el polvo que transporta el viento Crédito: Martín Bernetti

La Voz de la Tierra con información de AFP Fotos: Martín Bernetti / AFP

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