Desde la CNEA ofrecieron nuevos detalles sobre el proceso de remediación en Sierra Pintada

El diario de los sanrafaelinos dio a conocer que desde la Secretaría de Ambiente de la Provincia otorgaron la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para la remediación de la Fase 1 de Sierra Pintada, que incluye 5.223 tambores con residuos de uranio y el casi millón de litros de agua almacenada en las canteras, que contiene uranio, radio y arsénico en números superiores a los límites permitidos.

En diálogo con FM Vos (91.5) y Diario San Rafael, el jefe de ese complejo minero-fabril, Sergio Diéguez, explicó que previo a los trabajos –según expresa la misma resolución– se les exige realizar algunas tareas, como la gestión de algunos efluentes que poseen en un dique (el DN3B), además de presentar en 180 días –como plazo máximo– un plan de gestión del agua que ingresa a las canteras. “Como nosotros ya tenemos la DIA, en dos meses nosotros podríamos estar iniciando el tratamiento de estos efluentes alojados en el dique DN3B. En todo proyecto de remediación que requiere una evaluación de impacto ambiental, figuran dos etapas: una “de construcción” y una “de gestión o funcionamiento”.

En esa primera etapa se encuentran todas las obras de infraestructura necesarias y la adquisición de equipos para poder llevar adelante la siguiente fase. En ambas se evalúan todos los impactos que puedan generarse (positivos, negativos o neutros), y en función de eso se llevan a cabo las obras. “Todavía nos faltan algunas obras que, para poder llevar adelante, necesitábamos sí o sí la DIA”, resaltó Diéguez.

Manifestó además que ha habido permanentemente un alto grado de compromiso en lo vinculado al mantenimiento del complejo minero. Eso ha permitido que actualmente se puedan reutilizar muchas de las instalaciones, lo que representa un gran ahorro para el Estado. No obstante, se necesita realizar mejoras para que se puedan utilizar para el tratamiento de los pasivos. Para ello se requerirá mayor número de recursos humanos y también muchos insumos, que preferentemente serán buscados en el mercado local.

Sobre la remediación propiamente dicha, explicó que en el caso de los residuos sólidos que están en trincheras georreferenciadas, deben obtener un permiso especial a fin de retirarlos y trasladarlos a la planta para su tratamiento. Mediante un “dispositivo de apertura segura”, los obreros no estarán en contacto con el contenido. El agua de cantera tendrá un tratamiento similar y será trasladada a la zona de planta y se la hará circular por tanques especiales con resinas que retienen el uranio. El agua en condiciones –y con grandes controles– va a ser dispuesta en un área de cultivos restringidos especiales.

Fuente: Diario San Rafael

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