De vientos que rotan y justicias veletas

“El 15 de diciembre, cinco días después de que dejara de ser vicepresidente, Norberto Oyarbide le tomó declaración indagatoria a Amado Boudou en una causa por dádivas que arrastraba desde cuando recién llegaba a su cargo, el mundo le sonreía, y volaba en jets y helicópteros de empresarios que buscaban congraciarse con él. Dos días después, el plástico magistrado que supo hacer favores a funcionarios menemistas y kirchneristas cuando estaban en la cúspide de su poder, le prohibió salir del país al flamante ex vicepresidente. En simultáneo, anunció que se jubilaba, no vaya a ser que con el cambio de Gobierno avanzaran las causas en su contra en la Magistratura… Hasta Sebastián Casanello, que viene gestionando con tranco cansino la causa de la ruta del dinero K junto al secretario de su juzgado, el camporista Sebastián Bringas, pareció acomodarse a los nuevos tiempos, sobreyendo ayer a Macri en la causa que Oyarbide se había encargado de dilatar todo lo posible cuando otros vientos soplaban desde Balcarce 50.”. (Diario Clarín, 30/12/15).

La lectura de los medios de comienzos del ciclo Macri y su comparación con estos atribulados tiempos post-paso nos deja una rara sensaciónde “Deja Vu” pero al revés.

Es que luego de la arrolladora victoria en las Primarias, Abiertas, Simultaneas y Obligatorias (y yo agregaría Inútiles y Perjudiciales para la Institucionalidad) del binomio F-F (en el que el orden de los Fernandez tampoco altera el producto), la Justicia Argentina ha tomado nota de la rotación del viento.

Así, el 22 de Agosto la Cámara Federal revocó los procesamientos de DeVido, Schiavi y Jaime por el soterramiento del ferrocarril Sarmiento, pero no sólo eso: También anuló las faltas de mérito del “corcho” Rodríguez y del primo presidencial, Angelo Calcaterra.

Y si bien este Lunes el Tribunal Oral Federal N° 2 rechazó los 51 planteos (sí, 51) efectuados por la defensa de los acusados, con el fin de anular el juicio que se le sigue a Cristina Fernandez de Kirchner por el direccionamiento de la obra pública, no es menos cierto que en el aire ya flotaba una sensación de indignación popular comparable a la que generó la Corte Suprema cuando había reclamado el expediente horas antes que empezara el juicio.

Hasta la nave insignia de la “TaskForce judicial anticorrupción”, Claudio Bonadío, ha iniciado una sutil “virada por redondo” para ponerse de popa al viento: requirió a la empresa Autopistas Urbanas (AUSA) que presente la información sobre el proceso de licitación del Paseo del Bajo, la multimillonaria obra que el Gobierno de la Ciudad ha inaugurado recientemente. No hace falta que digamos quien gobernó la Ciudad entre 2007 y 2015…

En los oídos de los Magistrados de la Nación parece haber resonado con fuerza las palabras de Alberto Fernandez sobre que deberían rendir cuentas de sus fallos en un eventual Gobierno que él encabece (bah, ponele…) y ni hablar de los cálidos conceptos que les dedicaron, entre otros conspicuos miembros del Frente de Todos, los adalides de la democracia y la republicanidad Luis D’Elia y Hebe de Bonafini, quienes prometieron colgarlos en la Plaza de Mayo, palabra más, palabra menos. También Alberto se ha pronunciado sobre la injusticia que significa que De Vido, Lázaro Baéz y Milagro Sala estén presos.

Por algo –y aunque haya pasado desapercibido- el Camarista de Casación Javier Camajo reclamó, este martes y luego del rechazo del TOF 2 a los planteos de las defensas, el expediente del Juicio Oral que se le sigue a Cristina. Camajo debe resolver otro planteo del abogado de la ex Presidenta que busca apartar al Perito Pedro Eloy Bona. Si se decidiera en tal sentido, el apartamiento de Bona generaría –por lo menos- una suspensión indefinida del juicio.

De cualquier manera, es cierto que aunque el juicio siguiera y llegara a su fin –bien entrado el 2020- nada garantiza que los jueces al fallar no encuentren alguna punta de la que tirar para desatar el hilo de la absolución de Cristina.

En resumidas cuentas, y de no darse un vuelco épico en los resultados de las elecciones del 27 de Octubre, todo parece indicar que los 15 procesamientos que pesan sobre Cristina irán a parar al arcón de los recuerdos o, cuanto menos, al freezer, y que los autodenominados “presos políticos” D’Elia, Boudou, Sala, Lázaro y CristobalLopez irán de a poco volviendo a ver la luz del sol, a medida que sus lugares sean ocupados por sendos ex funcionarios del Cambiemismo, ex parientes presidenciales y hasta, quizá, por el mismísimo Mauricio. (todo sea por hacer mérito…)

Nada de qué sorprenderse: A partir de Diciembre nuevos (¿nuevos?) vientos soplarán sobre la Argentina, y la Veleta Judicial habrá girado una vez más.

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