Caso Carleti. El Ministerio Público no admite prueba clave.

Insólitamente, el Ministerio Público se opuso a la declaración de un testigo que podría cambiar claramente el curso de la investigación respecto del asesinato de Norma Carleti.

 

El abogado Pablo Cazabán ofreció el testimonio de un testigo de identidad reservada, quien relataría los “pormenores” acerca de cómo se obtuvo la grabación del video, donde Kevin Guerrero lo involucra a Leonardo Hisa como el instigador del hecho. Lo cierto y concreto, es que dicho video fue obtenido por tres delincuentes condenados por SECUESTRO EXTORSIVO. A punto tal que Albornoz (uno de los delincuentes), intentó extorsionar desde la cárcel con el fin de obtener una suma importante de dinero a cambio del video,situación ésta, que ya está acreditada en el expediente.

La prueba del “famoso video”, fue obtenida por coacción (amenazas contra la vida de Kevin Guerrero y su familia), con el claro objeto de extorsionar a Leonardo Hisa y sacarle dinero (actividad que los tres delincuentes manejan a la perfección). Así lo manifestó el propio Kevin, luego en el expediente. Tan es así, que hasta dijo que en su relato introdujo varias mentiras, con el claro propósito de que luego fueran cotejadas con la realidad, cosa que también se comprobó posteriormente..

También no deja de ser “llamativo”, que la cuestionada grabación, llegó “mágicamente” al teléfono del abogado querellante Víctor Ábalos….”Son cosas de Dios”, habría explicado el extorsionador Albornoz. Y es mas llamativo aún, que luego de recibir el video, el abogado Ábalos trabajó en la defensa del extorsionador, mediante un Hábeas Corpus.

No deja de sumar otro elemento que deberá ser  investigado, acerca de cómo el entonces fiscal Frick, incorporó ese video a la causa, sin control de la Defensa, y de inmediato se “Viralizó” por las redes sociales, antes que las partes tomaran conocimiento.

Como corolario de todo ésto, ahora uno de los presos que sabe acerca de cómo y quién amenazó a Kevin Guerrero para que lo inculpara a Hisa, fue ofrecido como testigo en la causa, y contrariamente a la lógica de una investigación imparcial, el Ministerio Público no hace lugar a esa prueba, dando la sensación, que la hipótesis de Hisa instigador, le queda mas cómoda, para elevar la causa a juicio, sin antes agotar la producción de pruebas esenciales, que sin lugar a dudas, cambiarían el eje de la investigación.

Otra de las pruebas “demoradas” tienen que ver con el peritaje de la huella palmar que quedó estampada en una de las cajas de seguridad de Norma Carleti. El interés de la Defensa, es saber quién ingresó al domicilio, antes, durante o posterior al hecho, con claros fines de robo.

En definitiva, han pasado mas de cinco mil fojas por el expediente en cuestión, y justamente dos de las pruebas mas importantes que podrían revelar la real verdad de los hechos, no quieren ser vistas por el Ministerio Público.

Y si algún ingrediente le faltaba a esta causa, son las falsas alarmas de supuestas violaciones al sistema de prisión domiciliaria de Leonardo Hisa, y que solamente obedecen a interferencias de aparatos electrónicos del mismo domicilio, como también quedó acreditado en la causa, mediante el informe técnico del personal responsable del monitoreo.

Muchas irregularidades que conducen a pensar que tenerlo a Hisa inculpado, es la alternativa mas cómoda, aunque se aleje de la real verdad.

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